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  • 10/06/2018 8:03 PM | TLC Team (Administrator)

    Por Santiago D. Távara

    El secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, anunció esfuerzos conjuntos con The Latino Coalition, que dirige Héctor Barreto, y otras organizaciones para llegar a más comunidades durante el Censo 2020.

    En declaraciones a la prensa el 2 de octubre, Ross destacó la protección de los datos confidenciales y sostuvo que se asignarán fondos para promover el mensaje en los medios de comunicación.

    El Programa de Colaboración Nacional de la Oficina del Censo, que opera bajo el Departamento de Comercio, “está en marcha y está tomando velocidad”, afirmó el funcionario.

    “Estamos contactando a organizaciones nacionales como las representadas aquí para que nos ayuden a conectarnos con comunidades y personas que son difíciles de llegar y que tienden a no responder el contacto inicial con la Oficina del Censo”, indicó.

    En la conferencia de prensa estuvieron además Harry Alford, president del National Black Chamber of Commerce, y Chiling Tong, presidenta del Asian/Pacific Islander American Chamber of Commerce and Entrepreneurship.

    Ross se comprometió a trabajar con grandes corporaciones como minoristas, cadenas de restaurantes y hoteles, así como compañías digitales y redes sociales, además de agencias federales, estatales y locales, proveedores de la salud, organizaciones empresariales y medios de comunicación.


    El secretario Ross con Héctor Barreto y Chiling Tong. Foto: Lenin Nolly


    Organizaciones nacionales como la NAACP, Boys and Girls Clubs de América, United Way, American Library Association y American Association of Community Colleges, entre otras, están impulsando actividades para promover el Censo, enfatizó el secretario de Comercio.

    Ross señaló que se gastarán $510 millones en publicidad y marketing por medio de la firma creativa Y&R, lo cual representa un incremento de $130 millones con respecto al Censo de 2010.

    Enlace de las declaraciones del secretario Ross:
    https://www.commerce.gov/news/secretary-speeches/2018/10/remarks-secretary-wilbur-l-ross-us-census-national-partnership-press

    Source: MetroLatino

  • 10/03/2018 5:07 PM | TLC Team (Administrator)

    Durante el mes de la herencia hispana, la gala organizada por la Coalición Latina es uno de los eventos más esperados. Aquí se premia a los ejecutivos que más contribuyeron al crecimiento económico y a la creación de nuevos trabajos en Estados Unidos.

  • 10/02/2018 6:14 PM | TLC Team (Administrator)

    El censo se realiza cada diez años y es una herramienta básica para asignar fondos y distribuir distritos electorales


    WASHINGTON— El secretario de Comercio, Wilbur Ross, prometió este martes “estricta” confidencialidad en el Censo de 2020, en medio de demandas contra la Administración Trump por la inclusión de una pregunta sobre ciudadanía que, según detractores, podría marginar del conteo decenal a 24 millones de personas.

    Ross acudió hoy a un evento organizado por la “Coalición Latina” (“The Latino Coalition”) en defensa de los esfuerzos de la Administración para forjar alianzas con grupos cívicos nacionales con la meta de promover la participación en el Censo de 2020.

    Ross no abordó directamente la controversia que generó su anuncio, el pasado 26 de marzo, de incluir una pregunta sobre el estatus de ciudadanía en los formularios del Censo de 2020 pero, de forma oblicua, sugirió que no habría nada que temer porque los datos no son compartidos con ninguna agencia.

    “Desde 1954, los trabajadores del censo han prometido de por vida resguardar las protecciones de confidencialidad… va contra la ley que un empleado del Buró del Censo comparta con alguien la información de algún individuo” que participa en el censo, explicó Ross.

    “Eso quiere decir que no pueden compartir datos del censo con ninguna otra agencia del gobierno o funcionarios del gobierno”, subrayó el funcionario, al repetir que el censo es “estrictamente confidencial”.

    Según Ross, la ley federal prohíbe que la información del censo sea compartida con otras agencias federales, incluyendo el Servicio de Rentas Internas (IRS), la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), u otras agencias policiales locales y estatales.

    De esta forma, Ross quiso trasladar un sentido de calma frente a críticas de que la Administración Trump intenta suprimir la participación de las minorías e inmigrantes, en particular de inmigrantes indocumentados, en el conteo poblacional.

    Héctor Barreto, presidente de la “Coalición Latina”, y exadministrador de la Administración de la Pequeña Empresa bajo la presidencia de George Bush, pareció restar importancia a las preocupaciones sobre el uso indebido del censo contra la población indocumentada.

    “La mayoría de nuestra gente no tiene problemas con la pregunta sobre ciudadanía porque la mayor parte de las personas en EEUU tienen un estatus de residencia legal permanente o son ciudadanos”, aseguró Barreto, quien expresó confianza en los esfuerzos por un recuento “lo más preciso posible”.

    Pero Ross no mencionó las demandas de gobiernos estatales y grupos cívicos, alarmados porque la pregunta podría desalentar la participación de millones de minorías y extranjeros y, por ende, afectar la distribución de fondos para las comunidades.

    Varios demógrafos también han condenado lo que califican como una “guerra demográfica” por parte de Trump.


    El censo es un ejercicio que el gobierno de EEUU realiza cada diez años y que ayuda a determinar la demarcación de distritos electorales y el desembolso de casi $700,000 millones en fondos federales para un amplio gama de programas sociales, incluyendo en las áreas de educación, vivienda, salud, infraestructura, y transporte.

    “Nuestra meta es contarlos a todos, una sola vez y en el lugar correcto”, insistió Ross, durante una presentación de aproximadamente 15 minutos, en la que no tomó preguntas del público.

    Ross destacó que la Administración prepara el lanzamiento, en abril de 2019, de un evento nacional junto con centenares de organizaciones cívicas, empresariales, y comunitarias, así como gobiernos locales y estatales para incentivar la participación en el censo.

    El funcionario aseguró que se implicará personalmente en el acercamiento con las organizaciones nacionales y comunitarias, para que el censo sea un “éxito”.

    La Oficina del Censo, que depende del Departamento de Comercio, habrá completado a finales de este mes la contratación de un centenar de especialistas para el conteo nacional, y en 2020, tendrá a un total de más de 1,500, dijo.

    Ese esfuerzo nacional incluirá una inversión de $510 millones en campañas de anuncios publicitarios, o un incremento de $130 millones sobre los $380 millones gastados en mercadeo y anuncios para el Censo de 2010, según Ross.

    Un trasfondo de controversias

    Ross tampoco mencionó que un juez federal en Nueva York, Jesse Furman, le ordenó hace dos semanas que dé una declaración bajo juramento sobre la inclusión de la pregunta de ciudadanía en los formularios.

    La Administración Trump envió una carta a Furman el viernes pasado con la intención de frenar esa orden, que también afecta al fiscal general adjunto, John Gore, hasta que el Tribunal Supremo realice una revisión de un dictamen de un tribunal de apelaciones.

    La orden de Furman responde a sendas demandas entabladas contra la Administración por cerca de una veintena de ciudades y gobiernos locales y estatales –incluyendo California y Nueva York-, que consideran que la pregunta sobre la ciudadanía es discriminatoria.

    Contrario a lo que explicó Ross en marzo pasado y que modificó en agosto pasado, su oficina ya había sopesado la inclusión de la pregunta de ciudadanía cuando éste asumió el cargo en febrero de 2017, y no en diciembre pasado, supuestamente por petición del Departamento de Justicia.

    La Administración ha insistido en que la inclusión de la pregunta forma parte de los esfuerzos del Departamento de Justicia por velar por el cumplimiento del “Acta del Derecho al Voto”, pero ese argumento no convence a grupos defensores de los inmigrantes y minorías.

    La declaración bajo juramento, según los demandantes, despejaría dudas sobre cómo, cuando y por qué Ross decidió incluir la pregunta en los formularios.

    El propio Furman indicó que Ross tomó la decisión aún cuando enfrentaba fuerte resistencia de otros funcionarios de la Oficina del Censo, y cuestionó su “interés personal” en el asunto.

    Ross debe dar una declaración bajo juramento “porque, entre otras cosas, están en juego directamente su intención y credibilidad”, explicó Furman.

    Según activistas, la mayoría de los inmigrantes indocumentados están concentrados en 20 zonas metropolitanas, y un conteo a la baja en 2020 restaría representación y poder político en áreas con inclinación demócrata, y lo aumentaría en áreas rurales con tendencia republicana.

    La polémica sobre si Ross al final dará o no un testimonio bajo juramento figura entre las múltiples controversias que afronta la Administración, entre éstas la investigación del FBI sobre la trama rusa y la batalla por la confirmación en el Senado del juez conservador, Brett Kavanaugh, para un puesto vitalicio en el Tribunal Supremo.

    Source: La Opinión

  • 10/02/2018 1:52 PM | TLC Team (Administrator)

    El secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross. EFE/Archivo

    El secretario de Comercio, Wilbur Ross, defendió hoy que las respuestas de los ciudadanos para la elaboración del próximo censo en 2020, cuyo cuestionario incluye una polémica pregunta sobre ciudadanía, son "estrictamente confidenciales".

    "Por ley, los datos y respuestas (otorgadas) al censo son estrictamente confidenciales. No pueden ser compartidas con absolutamente nadie fuera de la oficina censal", aseguró Ross en un evento en Washington organizado por la asociación The Latino Coalition.

    El Departamento de Comercio anunció en marzo que para el próximo censo, correspondiente a 2020, incluirá una pregunta sobre ciudadanía en su encuesta, con la que pretende "ayudar a hacer cumplir la Ley de Derechos Electorales (VRA, en inglés)".

    En respuesta a lo ocurrido, numerosos estados, ciudades y organizaciones que abogan por los derechos de los inmigrantes han demandado al Gobierno del presidente, Donald Trump, en los últimos meses.

    Ante esta situación, Ross volvió a insistir en que compartir los datos y/o respuestas de los encuestados por los trabajadores del censo es un "crimen federal".

    Los empleados del censo "no pueden proporcionar datos individuales a ninguna otra agencia gubernamental, incluyendo el FBI, el ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas), el DHS (Departamento de Seguridad Nacional) o cualquier policía local o estatal", remarcó Ross.

    "Desde 1954, los trabajadores del censo han jurado de por vida defender las protecciones de confidencialidad de su trabajo", añadió el titular de Comercio, departamento encargado de elaborar el registro censal del país.

    Ross defendió hoy este punto después de que un juez federal dictaminara el pasado 21 de septiembre que el secretario de Comercio debe presentar una declaración por querer incluir esa cuestión sobre ciudadanía en el censo 2020.

    La última vez que una pregunta sobre ciudadanía fue incluida en el cuestionario del censo, que se realiza cada 10 años, fue en 1950.

    El requerimiento judicial forma parte de un caso abierto por una demanda presentada por el estado de Nueva York y otros estados, ciudades y la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, en sus siglas en inglés) contra el Departamento de Comercio.

    Los opositores a agregar la polémica cuestión sostienen que suprimiría la participación de unos 24 millones de inmigrantes, mientras que Ross defiende que es necesario conocer el estatus legal de los ciudadanos para una mejor comprensión de la población del país.

    En este sentido, destacó la importancia de "alcanzar y contar a cada persona del país", y agradeció a las organizaciones The Latino Coalition, la Cámara de Comercio Afroamericana Nacional y la Cámara de Comercio Estadounidense de Asia e Islas del Pacífico, todas reunidas hoy en la capital, por formar una coalición para ayudar a elaborar el censo de 2020.

    "Es muy importante que nos ayudéis a crear el censo, ya que determina la representación en el Congreso y guía la distribución de más de 675.000 millones de dólares al año en fondos federales", explicó Ross.

    Asimismo, señaló que es también una herramienta "muy útil" para decisiones como dónde construir carreteras o escuelas.

    Por su parte, Héctor Barreto, el presidente de The Latino Coalition y un veterano republicano que trabajó en el Gobierno de George W. Bush (2001-2009), aseguró estar "muy cómodo" con los términos de privacidad y los aspectos legales que protegen los datos compartidos con el censo.

    "La mayoría de nuestra gente no tiene problemas con la pregunta sobre ciudadanía porque la mayor parte de las personas en Estados Unidos tienen un estatus legal de permanencia o son ciudadanos. Comercio está haciendo todo lo que puede para tener un recuento lo más preciso posible", sentenció Barreto.

    La población total estimada del país para 2017 era de 325,7 millones, de los cuales se calcula que un 18 % es de origen hispano.

    Cada diez años, la Oficina del Censo cuenta el número total de personas que hay en el país, no el número total de ciudadanos, pero desde hace más de setenta no pregunta sobre el estado de ciudadanía de los individuos.

    Source: HOY

  • 09/19/2018 9:51 AM | TLC Team (Administrator)


    President Trump's economy is the rising tide that is lifting all boats. This is especially true for Hispanics, who were among the biggest victims of the low-growth, high-regulation economy under President Obama.

    Last week, the Census Bureau announced new household income numbers, which showed that median income for Hispanic households grew by 3.7 percent, adjusted for inflation, last year. That’s more than double the increase seen by all households. More Hispanics moved into the upper-income brackets, and fewer remained in the lower ones. That’s welcome news as the nation celebrates Hispanic Heritage Month.

    Contrast this to the Obama economy. It took until 2015 for Hispanic household incomes to finally get back to their 2006 levels. For the population as a whole, household incomes remained flat between 2010 and 2014, as President Obama rolled out one job-killing policy after the next.

    In addition to rising incomes, there are more job opportunities than ever today for Hispanics. This month, the Labor Department announced that the Hispanic unemployment rate remained at a record low — below 5 percent for the fifth consecutive month. This is less than half the unemployment rate that Hispanics faced as recently as President Obama’s second term. Median weekly earnings for full-time Hispanic employees have grown by 4.3 percent, adjusted for inflation, over the past two years.

    So why are Hispanics doing so well under the Trump economy?

    President Trump’s pro-growth policies have had a disproportionately positive impact on Hispanics because they are more entrepreneurial than the general population. Hispanics start businesses at a faster rate than any other ethnic group. Since 2007, the number of Latino-owned businesses has grown by nearly 50 percent, nearly double the rate of all other ethnic groups combined. By a far higher margin than the general public, Hispanics believe that you can get ahead by hard work, according to Pew polling.

    President Trump’s deregulation and pro-business policies have made it far easier to be entrepreneurial. Exhibit A are the tax cuts that took effect this year. They contain numerous provisions that specifically help entrepreneurs. These include a new 20 percent small business tax deduction that allow entrepreneurs to protect one-fifth of their earnings from taxes, funds that can be used to help their businesses survive and thrive. Most small businesses describe this provision as a “game changer,” according to a recent Bank of America survey.

    With Trump unleashing the economy’s animal spirits, entrepreneurs — led by Hispanics — are increasing the long-depressed small business start-up rate. These businesses are more likely to provide good job opportunities to Hispanic job seekers. In fact, one survey shows they plan to hire workers at twice the rate of their non-Hispanic counterparts.

    Hispanics also have benefited generally from the growing economy. For example, the number of full-time jobs is rapidly increasing at the expense of part-time jobs. This has helped Hispanics, who also disproportionately work in the service sector, to raise their incomes to a middle-class level because they are able to work more hours.

    Given this success, it’s no surprise that Hispanic approval of President Trump is rising. According to a Harvard CAPS/Harris poll this summer, Trump’s approval among Hispanics jumped by 10 percentage points in one month.

    President Trump and Republicans can build on this support by continuing to focus on a uniting pro-growth, pro-opportunity message. Like most Americans, Hispanics care about the economy, education and jobs. Republicans shouldn’t get swayed by the siren song of pursuing divisive social issues that may drive up turnout in rural areas but will repel Hispanics and independents in the suburbs where voters will decide control of the House of Representatives.

    Electoral success will allow Trump to continue his policy agenda that is delivering historic economic benefits to Hispanics and all Americans.

    Alfredo Ortiz is the president and CEO of the Job Creators Network.

    Source: The Hill

  • 08/30/2018 2:21 PM | TLC Team (Administrator)

    No sector promises to turn early-stage financing into GDP growth like Latino-owned businesses (LOBs).


    Ana Bermudez, founder of TAGit, an app that allows you to buy the clothing featured on your favorite TV shows.

    They’re called LOBs for short, but they’re working on a fastball. Latino entrepreneurs are starting companies 50 times faster than any other demographic group and becoming a bigger part of the total U.S. consumer market every day. Already 17 percent of the U.S. population, the Latino community is predicted to grow to 30 percent by 2060, magnifying its effect on U.S. economic growth.

    According to a study conducted by the Stanford Graduate School of Business, Latinos already owned 12 percent of all U.S. enterprises in 2012, with annual revenues of $661 billion. But the study’s poll of 1,800 Latino entrepreneurs concluded that LOBs are smaller and slower-growing than the national average. If they generated as much revenue as other U.S. businesses, the study concluded, they could add $1.4 trillion a year to the U.S. economy.

    That’s a tough number to imagine, but here’s some sense of scale: It’s a stack of thousand-dollar bills 88 miles high. It’s about $4600 for every person in the U.S. It’s more than the GDP of every country in the world below the top ten.

    Bottom line: It would add almost eight percent to the $18 trillion U.S. economy.

    Getting LOBs up to speed won’t be easy. More than 35 percent of them are either static or growing slowly, according to the Stanford report. But nonprofit accelerators are doing all they can to change that, funding LOBs before they’re eligible for conventional financing and helping businesses that are already credit-worthy figure out how to get commercial loans. One of the largest of those nonprofits, Accion, is funded in part by by JPMorgan Chase & Co. as part of their broader strategy around inclusive small business growth — a key element of the company’s model for impact.

    Banks and the U.S. Department of Treasury are not charities, so they support nonprofits like Accion because they know today’s startups will be tomorrow’s job creators, depositors, taxpayers, and, most important, the foundation for a stronger national economy, which lifts all boats.


    Classes at Stanford’s Latino Entrepreneur Leaders Program give new and prospective business owners access to networks, technical expertise, the program’s extensive research.

    A Few Success Stories

    Like every other startup sector, the biggest challenge for most LOBs is access to capital. Of Latino entrepreneurs surveyed in the Stanford study, 70 percent reported that their funding came from personal savings, compared to 62 percent of non-Latino business owners. Only six percent received funding from commercial bank loans, compared to 11 percent of non-Latino business owners. For more context, consider this: Less than one percent of venture-backed startups are Latino-owned.

    Ana Bermudez is a case in point. She used all of her savings and retirement accounts to start TAGit, an app that allows you to buy the clothing featured on your favorite TV shows. At the point when most people turn to “family and friends financing”, Ana needed an alternative, and she turned to Accion for help.

    Accion actually started in Venezuela, and it now has operations in more than 30 countries. Their guidance to entrepreneurs on how to navigate the small-business environment begins with advice on micro-finance and how to get a loan. In Ana’s case, Accion managed to get her funding from the Eva Longoria Foundation.

    “Had it not been for Accion, I probably would have had to go back to work, which is a big no-no for entrepreneurs,” Ana says. ‘It paints a negative picture with investors.”

    Insights from the Study

    Only half of the LOBs surveyed by Stanford had secured outside funding.

    Source: Stanford Latino Entrepreneurship Initiative

    For Mende Cardona, Mende’s Groom Room would have remained a pipe dream had she not learned about financing options through the Small Business Development Center (SBDC), an organization that works closely with Accion. Working as a salon manager for a chain of dog groomers in El Centro, California, Mende wanted to start a pet-grooming business of her own, but she had no capital and wasn’t sure how to acquire funding. A friend suggested talking to SBDC, and she explained her idea. The team there was able to walk her through the costs of starting her own company and showed her how to develop a business plan that would get her the funding she needed. “It made all the difference,” she says. “I wouldn't have been able to do it if I didn't have that money.”

    The path to funding can be more complicated for entrepreneurs born outside of the U.S. “There are a lot of cultural differences,” Rodrigo Santoyo says through a translator. In 2004 Rodrigo and his brother Filiberto emigrated from Mexico to Denver, Colorado, and hoped to start a food-truck business. They weren’t aware how much a credit history would help, and they didn’t have one. “In Mexico, credit is used very little,” Rodrigo explains. When they applied for funding, their application was rejected.

    Insights from the Study

    Of the businesses surveyed in the Stanford study, more than 40 percent of non-citizen Latino business owners, all of whom are here legally, are rejected when they apply for their first business loans.

    Source: Stanford Latino Entrepreneurship Initiative

    Referred to Accion by the Mi Casa Resource Center, they learned how to start a credit history and then secure a loan. “We were able to find a lot of good people willing to help and provide education and resources for understanding how to manage your business and navigate the systems here,” Rodrigo says. When they received their loan to help them purchase their second food truck in 2016, Rodrigo and Filiberto hoped to eventually expand into a restaurant chain. Since then, they have opened two brick-and-mortar locations in 2017.

    Ana Bermudez, Mende Cardona, the Santoyos brothers, and their fellow small-business owners are the people who create almost two-thirds of all new jobs in America and almost half the private-sector output of the U.S. economy. That’s why organizations like Accion, the SBDC, and others get the support of government agencies and financial giants like JPMorgan Chase.

    As for Stanford’s estimate of the LOBs’ $1.4 trillion potential--that was in 2012. In today’s dollars that would be about $70 billion more, or $1.47 trillion. That’s all the money the federal government collected in taxes during the first half of this year, which was a new record.

    In other words, closing the opportunity gap for Latino business owners and adding another $1.47 trillion to the U.S. GDP would be enough to buy everybody a nice little tax cut or a lot more services. Either way, that’s a home run.

    A crucial component of JPMorgan Chase’s model for impact – a data-driven, strategic focus on key drivers of inclusive growth – is a focus on providing minority-owned small businesses with access to capital and resources. Through Small Business Forward, a $75 million, multi-year global initiative, JPMorgan Chase is connecting underserved small businesses with the capital, targeted assistance and support networks to help them grow faster, create jobs and strengthen local economies. The company’s strategy is focused on three key areas: (1) diversifying high-growth sectors; (2) expanding entrepreneurial opportunities in neighborhoods; and (3) expanding access to flexible capital. Over the last two years, JPMorgan Chase has committed $38 million to more than 50 Community Development Financial Institutions (CDFIs) like Accion that are helping minority- and community-based small business owners become engines of job growth and economic vitality in the neighborhoods they serve.

    Source: The Atlantic

  • 08/28/2018 4:25 PM | TLC Team (Administrator)

    WASHINGTON, DC – The Latino Coalition (TLC), the leading, national non-partisan advocacy organization representing Hispanic businesses and consumers, released the following statement regarding the United States-Mexico Trade Agreement:

    "The recently announced United States-Mexico Trade Agreement is a major victory for the Trump Administration and a crucial step towards bettering relations with our neighbors in the south,” said TLC Chairman and former U.S. SBA Administrator Hector Barreto. “Delivering on his promise to renegotiate the North American Free Trade Agreement (NAFTA), President Trump is seeking free and fair trade for the United States, while giving Mexico financial stability and establishing new labor standards for their workers. The Latino Coalition applauds this accord as a critically important trade development, which will boost economic prosperity and grow the global economy.”

    ABOUT THE LATINO COALITION- The Latino Coalition (TLC) was founded in 1995 by a group of Hispanic business owners from across the country to research and develop policies and solutions relevant to Latinos. TLC is a non-profit nationwide organization with offices in California, Washington, DC and Guadalajara, Mexico. Established to address and engage on key issues that that directly affect the well-being of Hispanics in the United States, TLC’s agenda is to create and promote initiatives and partnerships that will foster economic equivalency and enhance and empower overall business, economic and social development for Latinos.

  • 08/24/2018 9:58 AM | TLC Team (Administrator)

    Empresarios hispanoamericanos, en Estados Unidos, aseguran que existen mayores posibilidades de emprendimiento y negocios para su comunidad en el país.


    Source: VOA

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